jueves, 27 de mayo de 2021

"EL NADO SINCRONIZADO", UN PROGRAMA DE LA CIA LLAMADO "OPERACIÓN SINSONTE"

 

La opinión coincidente de periodistas, medios de comunicación y personalidades de distinta índole ha sido definida como un “nado sincronizado”. Pero tiene un nombre en concreto y un apellido significativo: se llama Operación Sinsonte y es un método de la CIA.

Este sistema de manipulación masiva consiste en una "ingeniería del consentimiento", como la definió su creador Eduard Bernays, y busca el convencimiento del ciudadano común vía la cooptación de comunicadores a través de la compra de sus voluntades, corrompiéndolos con miles de dólares que se le abonan como contrapartida. Fue desarrollado por Estados Unidos a mediados del siglo pasado y es ejecutado aún hoy a través de sus embajadas con la excusa de "defender" sus intereses en cada país. (https://focalizalaatencion.files.wordpress.com/2011/09/propaganda-por-edward-bernays_es.pdf).

Aunque parezca mentira que esté disfrazada de tamaña candidez o tal vez llamada así para disimular su sentido depredador, la Operación Sinsonte remite al canto de los pájaros de la familia del sinsonte (la calandria, en la Argentina) que tienen la capacidad de imitar el sonido de otros pájaros para engañarlos. El eje del funcionamiento de la OS es cooptar a medios de comunicación y periodistas, partidos políticos y voces con prédica, incluidos miembros de la cultura, el espectáculo y la farándula, para que simulen ser pensadores independientes, enarbolen posturas similares y la tergiversen y hasta se apropien del llamado sentido común, usando, por ejemplo, palabras emblemáticas que definen posturas ideológicas como “patria”, “república”, “libertad”, etc.

Creada tras el fin de la segunda guerra mundial y nunca desactivada, la Operación Sinsonte se inició con el uso de la cinematografía como medio de persuasión y desde allí se fue expandiendo con el telégrafo, la radio y la televisión hasta convertirse en una herramienta absolutamente eficaz con los medios gráficos y alcanzar en la actualidad un rol preponderante, potenciado como está con la llegada de las redes sociales y el mundo interconectado. George H.S. Bush tras ser titular de la CIA y luego presidente de EE.UU. decidió desarmarlo internamente pero lo mantuvo en el exterior, donde justamente la agencia lo desarrolló a piacere.

La Operación Sinsonte, también conocida como Ruiseñor o Mockingbird (ver video adjunto ---> https://www.youtube.com/watch?v=c8rpUPbIbI0), fue aplicada en los años 50 -y continúa aún hoy-, una vez terminada la segunda guerra mundial. Fue desarrollada inicialmente por la Oficina de Operaciones Especiales (OPS), luego renombrada como la Oficina de Coordinación Política (Office of Policy Coordination, OPC, encargada de operaciones encubiertas como Sinsonte). La OPC es un desmembramiento de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), precursora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), y fue inicialmente financiada con fondos del Plan Marshall, para “defender los ideales (los intereses en realidad) norteamericanos en el mundo”, según sus principios constitutivos.  

El mecanismo consiste en la construcción de un mismo relato acerca de la cosa pública, esencialmente con un idéntico sentido político, para ser emitido al unísono por distintos canales de divulgación de esa propaganda. Al mejor estilo de Joseph Goebbels (el ministro de comunicación de Adolf Hitler) se basa en la reiteración hasta el hartazgo y el convencimiento pleno de la población tan cándida como fanatizada, utilitaria y creyente de lo que le es dicho sin tener la menor idea de quién se lo dice, en lo que Barnays dio en llamar el "gobierno invisible"

El sobrino de Freud

La mención a Goebbels no es casual. Eduard Bernays, nada menos que el sobrino de Sigmund Freud (hijo de su hermana), fue quien detalló en 1928, en su libro "Propaganda" los puntos clave que había que tener en cuenta para lograr una manipulación de masas efectiva y fue la base que tomó el perverso militar alemán para el desarrollo de su temible aparato propagandístico. (https://focalizalaatencion.files.wordpress.com/2011/09/propaganda-por-edward-bernays_es.pdf)

No en vano Bernays fue contratado a mediados de los 50 por la United Fruit Co para ayudar a convencer al gobierno de EE.UU., junto a la CIA, de la necesidad de dar el primer golpe de Estado en Guatemala (y en la región) contra el presidente Jacobo Arbenz en 1954, quien había impulsado una reforma agraria que amenazaba los intereses "bananeros" de la United Fruit Co no sólo en Guatemala sino en varios países de centroamérica, entre ellos la Cuba de Fulgencio Batista.

A raíz del éxito de la CIA en el manejo de la opinión pública para derrocar a Arbenz en Guatemala y avanzar sobre otros países de Centroamérica, su accionar con la Operación Sinsonte en Latinoamérica se centró en los medios gráficos que generaban ya la agenda de los demás medios de comunicación, tal como lo hizo en Chile vía el diario El Mercurio para derrocar a Salvador Allende y en Argentina vía La Prensa contra el peronismo. "El periódico, desde luego, será siempre el medio principal para la transmisión de opiniones e ideas, es decir, en otras palabras, de propaganda", decía Bernays.

La ejecución de la CIA

En 1977, John Stockwell quien fue “oficial de caso” de la  CIA a cargo de operaciones de propaganda en lugares como Angola y Vietnam, explicó para la televisión cómo la Agencia Central de Inteligencia utilizó a periodistas y académicos, agencias de prensa como Reuters y AFP y grandes medios como The Washington Post y la revista Time para construir noticias falsas y estereotipos sobre países y procesos que Estados Unidos considera enemigos, tal como también atestigüó ante la comisión Church del Senado de EE.UU. que investigó las operaciones de la CIA



En febrero de 1981, el entonces director de la CIA, William Casey, en reunión con el presidente Ronald Reagan, agregó algo escalofriante sobre la intervención de la CIA en actividades de propaganda: "Sabremos que nuestro programa de desinformación estará completo, cuando sea falso todo lo que el público estadounidense crea saber”.

Más acá en el tiempo la Operación Sinsonte se volvió a aplicar como forma de manipulación masiva de la opinión pública en contra de los gobernantes bajo la acusación de ser dictaduras (en una clara apropiación de sentido) y se desarrolló también en Venezuela, contra Hugo Chávez; en Honduras, contra Manuel Zelaya; en Brasil contra Lula Da Silva y Dilma Rousseff; en Argentina contra Cristina Kirchner; en Bolivia contra Evo Morales; en Paraguay contra Fernando Lugo; en Ecuador contra Rafael Correa. En todos los casos ha sido clave la utilización de los grandes multimedios para desplegar desde allí el formidable aparato de propaganda direccionada que se ha construido. 

Esa coordinación del discurso hegemónico, subordinado al poder económico y emitido como si fuera del interés común, busca adocenar a la opinión pública a favor de los planes de dominación de EE.UU. en forma directa a través de los medios de comunicación, hablando acerca de sus empresas como el caso de Pfizer (para inducir el uso de esa vacuna por el Covid-19), por sólo citar uno, o indirecta a través de sus representantes locales, es decir, los políticos que les son afines y que cumplen con sus expectativas de negocios y sus intereses como nación.

La conexión local 

En la Argentina la Operación Sinsonte tiene como nave insignia al Grupo Clarín, uno de los conglomerados de medios de comunicación más grandes y poderosos de la región que mantiene desde al menos el golpe cívico militar de 1976 un trato directo con EE.UU. 

De hecho sus periodistas siempre han sido habitués de esa embajada y prestos repetidores de los papers que de allí emanan que les son entregados para luego ser lanzados al público como el resultado de sus equipos de investigadores y "concienzudos periodistas" que han sido premiados internacionalmente por esos logros -libros como Malvinas la trama secreta, Ricardo Kircshbaum, Eduardo Van der Koy y Oscar Raúl Cardoso o Venta de armas, hombres del gobierno, de Daniel Santoro, sobre el tráfico de armas a Croacia y Eduador, sólo fueron posibles con la ayuda o el intercambio o el dictado de la embajada de EE.UU.

Desde Clarín se coordina a diario cuáles serán los temas del día y especialmente cuál será el abordaje que deberá darse a tal o cual noticia en el conglomerado de medios. Nadie dice que ese sentido sea dado desde la embajada de EE.UU. o desde algún otro lugar, pero todo indica que sí. Por órdenes directas o sugerencias imperativas entonces, desde el multimedio se multiplican luego rápidamente los lazos y mensajes con otros medios y periodistas que, como si fueran voces independientes, tal como el Sinsonte, arribarán a las mismas conclusiones y sostendrán los mismos discursos.

"Queremos preguntar"

 

Por dinero en efectivo, por intercambio de información, por fama o por idiotez, en el listado de ese coro de ángeles figuran además de Clarín, entre otros, medios como La Nación, Infobae o el Grupo América, y periodistas como Ricardo Roa, Ricardo Kirschbaum, Eduardo Van der Koy, Daniel Santoro, Carlos Pagni, Hugo Alconada Mon, Jorge Lanata, Marcelo Longobardi, Eduardo Feinman, Luis Majul, Viviana Canosa, Cristina Pérez, Débora Plager, Magdalena Ruiz Guiñazú, Jonatan Viale, Alfredo Leuco, Diego Leuco, Nicolás Wiñazky, Nelson Castro, Joaquín Morales Solá, por solo citar algunos. La maniobra se completa con la repetición de las conclusiones sincronizadas por políticos, personajes de la cultura, empresarios, etc. abonada con una interminable serie de trolls que invaden las redes sociales. 

Esa unísona retahíla finalmente queda instalada en el público y, lo que es más grave, en la población de a pié que incorpora como propios los pareceres que les son implantados sin siquiera estar enterados de qué se trata aquello de lo que hablan tan convincentemente aunque no tengan argumento alguno.

La Operación Sinsonte se suma a otras armas de persuasión y dominación como el llamado Golpe Blando ideado por Gene Sharp, también para la CIA (ver aparte en este blog como Golpe Blando), que enarbola entre otras consignas la desobediencia civil. Se complementa también con otras acciones similares como el llamado lawfare (la utilización de las autoridades judiciales para someter al enemigo político -como en Argentina y en Brasil-) la designación de juzgados a pedido (el fórum shopping ), las noticias falsas (fake news), e inclusive el espionaje masivo o hasta llegar al asesinato de figuras políticas, periodistas, fotógrafos, políticos, empresarios, fiscales o jueces, que pueden servir a tal fin.

La OS no es una operación cualquiera y se ensambla perfectamente con el portaviones político conocido como el Golpe Blando, que lo integra también con otros métodos y sistemas como las Fundaciones (creadas y formadas por políticos, empresarios y periodistas como Libertad, Fopea, Pensar, Idear, etc., y asociaciones y cámaras empresariales), que se cuentan por cientos y están financiadas por las megas fundaciones Usaid y NED a travé del propio Congreso de los EE.UU. (http://la-escoba.blogspot.com/2012/09/el-golpe-blando-y-estados-unidos.html).
 
El mencionado Idear (Instituto de Estudios Argentinos) está presidido por el sionista Guillermo Yanco, quien a su vez es socio en la agencia judía de noticias Vis a Vis de Claudio Avruj (presunto agente del Mosad como su socio) quien fuera secretario de DD.HH. de Mauricio Macri y quien es signado como el representante en la Argentina del premier israelí Benjamín Netanyahu. Yanco lleva la dudosa cocarda de estar casado con nada menos que Patricia Pato Bullrich, la ministra de seguridad que realizó importantes compras de armamento a Israel (cuatro lanchas a us$ 49 millones) y que como titular del PRO es una de las principales protagonista de las fake news y de la Operación Sinsonte en el país.  
 

Según sus propios datos la CIA gasta más de la mitad de su presupuesto en este tipo de acciones, lo que revela que ciertamente son muchos los periodistas, políticos e individuos y grupos pagados en el mundo para propiciar y defender esos grandes ideales norteamericanos. Como se dijo, esos "ideales" no son otros que los intereses y negocios de sus empresas en cada país como en la Argentina la venta de medicamentos (la vacuna de Pfizer), la exacción de los recursos naturales como el petróleo y el gas (Vaca Muerta), el oro y el cobre (Mina La Alumbrera), el litio (Jujuy y Catamarca), el agua de los glaciares, las tierras, el mar, etc. Y todo sin contar la principal fuente de ingresos y de sujeción, que es la gran clave para esa apropiación: la deuda externa.
 
Para que exista esa deuda que condicione a los gobiernos que pretendan ser independientes tiene que haber quien la contraiga, así de sencillo. Y para ello, acabada la época de los golpes militares, han sobrevenido "los gobiernos invisibles", como los define Bernays, que no son otros que los que deciden y definen el pensamiento de las masas para "democráticamente" apoderarse de lo que antes tomaban por la vía de las armas.
 
La dictadura de la información  

En su libro, La dictadura de los datos (HarperCollins Ibérica) la estadounidense Brittany Kaiser, activista digital y exconsultora política de Cambridge Analytica (CA), protagonista del documental Nada es privado (puede verse en Netflix), sostiene que “Internet puede ser una herramienta formidable o un yugo que polariza”: la grieta es eso, el temor, el odio y la apatía. Tras ser recabados los datos son usados contra los mismos usuarios para influenciar en sus decisiones, amañar las votaciones y minar la democracia.
 

 

“Es un arma de destrucción masiva, una herramienta política despiadada, efectiva y, lo más peligroso, para la democracia expansible”, sentencia Kaiser, quien acusa a Trump de lograr su triunfo en 2016 por contratar a CA. Además, suma el resultado del Brexit –el Parlamento Británico confirmó que CA trabajó en la campaña del referéndum–; y los procesos electorales en Kenia, Nigeria y más de 50 países; entre ellos, Argentina, donde Cambridge Analytica trabajó para Mauricio Macri y el PRO en 2015. Por caso, el odio a Cristina Kirchner es una muestra de esa manipulación operada de esa perversa manera con la que CA favoreció a su cliente. “Su clave son las psyops (operaciones psicológicas focalizadas)”, explica Kaiser. 

Con métodos de distorsión psicográfica, CA ‘modeló’ a 240 millones de ciudadanos, recopiló sus datos y perfiles categorizando mediante algoritmos predictivos a todo estadounidense mayor de 18 años en 32 tipos de perfiles. Los persuadió y les mostró publicidad, fake news, anuncios o información segmentada, seleccionada e indicadores para influir en sus emociones, motivos, razonamiento objetivo y al final, en su comportamiento”. Se trata del modelo básico de la Operación Sinsonte aplicado a las redes sociales. Kaiser agrega que su libro es “la verdadera historia desde dentro de Cambridge Analytica y de cómo el Big Data, Donald Trump y Facebook (debió pagar ua multa de u$s 5.000 millones) rompieron la democracia y cómo puede volver a pasar”. Esa fórmula de manipulación masiva además de terrorífica es absolutamente dominante porque se centra en "la utilización de la democracia en contra de sí misma. Ya no es para las elecciones sino para dominar a los gobiernos, para condicionarlos y finalmente para derrocarlos como si se tratara otra vez de un cybergolpe de Estado".

Las otras operaciones

La mayoría de la población no está enterada de la existencia de la Operación Sinsonte (pese a la profusa información que puede hallarse y que está, obviamente, suficientemente escondida, hay videos en esta página muy explicativos) ni de ninguno de los otros métodos de manipulación masiva a través de las redes sociales. Esa mayoría cree que opina por sí misma, sin influencia alguna, y hasta porfía en su parecer, que lo escuchó o lo leyó o lo vio o todo eso junto en algún lado, y se enorgullece de pensar como piensan casi todos (especialmente “los que son como uno”), por “la libertad” que tiene de hacerlo y el “derecho” a no desdecirse, por la secreta vergüenza que les da el hacerlo y porque, como el sinsonte, no está dispuesta a ser descubierta también en esa vanidosa imitación de la voz de otros pájaros
 
La Argentina tiene todo y por eso es insoportablemente codiciada. Y por ende corrompida y por ende predestinada a repetirse. La dictadura cívico militar, el peronista Carlos Menem, el radical Fernando de la Rúa y el proista Mauricio Macri (todos neoliberales, por llamarlos de algún modo) han ejecutado un mismo programa económico consistente en el endeudamiento sin sentido para profundizar la dependencia económica. Pero para que pudieran hacerlo han tenido que suceder cosas que se lo facilitaran. El último de esos endeudores seriales ha sido Macri. Y su forma de arribo al poder revela hasta donde la Operación Sinsonte que aplica EE.UU. en la región da su resultado. Centralmente la campaña del empresario multimillonario estuvo basada en la mentira, el temor y el odio (y cuando no, la apatía) tal como está previsto en este tipo de mecanismo de operación psicológica focalizada (OPS), también aplicado durante la dictadura cívico militar a través de los diarios Clarín y La Nación, tras la entrega de Papel Prensa a esas empresas.  
 
Las principales operaciones de la CIA que se han llevado a cabo en la Argentina para destituir gobiernos después de la dictadura cívico militar han tenido por objeto continuar con el plan de exacción que les permite ese formidable mecanismo que es el endeudamiento externo. Y ese eje, el de la deuda, ha marcado la política económica del país de los últimos 45 años. La dictadura cívico militar llevó la deuda externa de us$7.000 millones a us$45.000 millones, el gobierno de Raúl Alfonsín la llevó a us$65.000 millones, Menem la catapultó a us$146 mil millones, Fernando de la Rúa la elevó a us$178 mil millones y Eduardo Duhalde a us$189 mil millones. Néstor Kirchner la redujo a us$125 mil millones, Cristina Kirchner la elevó a us$170 mil millones y Macri a la estrepitosa cifra de us$277 mil millones.
 
Tras abandonar el sistema de golpes cívico-militares impulsados por la CIA han habido también otras operaciones secretas que han generado la continuidad del sistema de alternancia política para la ratificación del endeudamiento y la obtención de pagos, la apropiación de bienes (privatizaciones) y la exacción de recursos naturales. 
 
El advenimiento del presidente Carlos Menem tras la corrida bancaria que derribó a Raúl Alfonsín, abrió el camino a un fabuloso endeudamiento que se sumó al generado por la dictadura cívico militar (incluyó el traspaso de la deuda privada al erario público) que luego se transformó en la liquidación de los activos del Estado. Cuando Menem hubo cumplido con su cometido sucedió un hecho en particular destinado a expulsarlo del poder junto a su adlátere devenido en semi-opositor Eduardo Duhalde. Fue el asesinato de José Luis Cabezas. Ese crimen dinamitó las chances electorales de los dos en una sola operación y permitió que inesperadamente Fernando de la Rúa fuera llevado al panteón de los elegidos para que reafirmara allí todo lo hecho por el gobierno anterior (privatizaciones, entrega de recursos naturales, etc). También hizo lo más importante para el poder económico mundial y fue que, como en la dictadura militar y en el menemismo, como luego lo haría Mauricio Macri, nuevamente se refinanciara y se emitiera deuda (el canje y el megacanje) para presuntamente garantizar la paz de los argentinos. Pero ese plan generó entonces una crisis de proporciones jamás vista, el 19 y 20 de diciembre, que finalmente colocó a Duhalde como titular del Ejecutivo (casi de facto) y como el encargado de reafirmar el nuevo endeudamiento externo, en una secuencia que hoy parece tan repetible como interminable: reconocimiento de la deuda, ejecución y nuevo endeudamiento.
 
Tras el gobierno de Néstor Kirchner y los dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner y en medio de la campaña presidencial para un nuevo período kirchnerista sucedió también un hecho inesperado que sepultó toda posibilidad de continuidad: el fiscal Alberto Nisman se suicidó (en forma inducida, como suponemos quienes creemos que nadie se dispara un tiro en el pie en el medio de su paso a la fama). 
La muerte de Nisman significó el advenimiento de Macri como presidente (tal como la de Cabezas había habilitado la de De la Rúa) y otra vez un innecesario, ilegal y absolutamente ilegítimo endeudamiento, incluso peor que los anteriores, que volvió a suscitarse en el país, esta vez con la descarada acción del propio Fondo Monetario Internacional violando todos sus principios orgánicos, pero obedeciendo sí a la orden de su verdadero mandante, los EE.UU., brazo ejecutor de este laberíntico destino. 
 
Esas muertes han sido funcionales, dignas de hechos pergeñados antes que de venganzas o eventuales desesperaciones. Si hay algo que deja al descubierto la intervención de Estados Unidos a través de operaciones de inteligencia es que hubo una persona vinculada directa o indirectamente al asesinato de José Luis Cabezas y al suicidio de Nisman. Se trata de Frank Holder, quien fuera jefe de la CIA para América Latina ni más ni menos. Holder tenía (y tiene) un operador en la Argentina, Eugenio Ecke, socio de los hermanos Fabián y Claudio Picon quienes le prestaban su auto Audi negro al fiscal Nisman. Ecke también fue el encargado de hacerse cargo de las empresas de seguridad de Alfredo Yabrán para el Grupo Exxel una vez desaparecido el empresario tras el asesinato de Cabezas y quien recibió un llamado del vigilador de Yabrán, Roberto Archuvi, minutos después de ocurrido el crimen del fotógrafo, que según se supone fue para avisar que "el trabajo estaba hecho y la misión cumplida". 
Los magnicidios, tal como se conocen a los asesinatos o muertes inducidas para generar una crisis política, han sido, como queda dicho, y es aún el arma de última instancia a la que recurren los agentes de la inteligencia norteamericana en el mundo cuando las situaciones ya no son como ellos esperan. Estemos todos advertidos. 
 
 
Nota al pie: Para otras muestras alcanza con otro botón
 
 El spot de Macri naturaliza el trabajo infantil" - YouTube
"El candidato que acoge a chiquillos en su regazo y logra que le saquen una fotografía actúa sabiamente desde el punto de vista de las emociones si con este acto escenifica un eje fundamental de su programa electoral", decía Bernays en el apartado Propaganda y Liderazgo de su libro. El asesor del ex presidente, Jaime Durán Barba, tiene a Bernays como su autor de cabecera.
 
PD: Entrevista en El Gato Escaldado por AM 750  https://ar.radiocut.fm/audiocut/entrevista-a-daniel-ponzo-en-gato-escaldado/

 

lunes, 25 de enero de 2021

SE OLVIDARON DE CABEZAS

A 24 años del asesinato de José Luis Cabezas, a modo de homenaje, revelamos hasta donde pueden llegar algunos intereses vinculados con este caso y volvimos a publicar esta nota que muestra los lazos de este magnicidio con la política y la economía. 
El crimen del fotógrafo estuvo lejos de estar motivado en la divulgación de la imagen de Alfredo Yabrán, como se djo hasta el cansancio, sino que antes que nada buscó eliminar al empresario y a la vez sacar del escenario polìtico al entonces gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, al lapidar su postulación a futuro, y al presidente Carlos Menem, que buscaba su "re-re". 
El objetivo fue eliminarlos políticamente para dejar firme el "trabajo sucio" que ya habían hecho ambos, especialmente con las privatizaciones y la deuda externa. Es que de continuar en el poder habrían puesto en "peligro" la preexistencia de cualquier acuerdo (como la monstruosa deuda externa y las oprobiosas privatizaciones) al generar una reacción opositora a futuro en lugar de una continuidad que ratificara todo lo hecho con un nuevo gobierno, tal como sucedió con la presidencia de Fernando de la Rúa.

Si una imagen vale más que mil palabras, ¿cuánto valen cinco?
La frase, aunque remanida, viene muy a propósito de una operación de prensa que se produjo en torno al asesinato de Cabezas lo que evidencia que el caso nunca quedó del todo cerrado o que al menos todavía genera cierto silencio cómplice en torno a las razones que lo impulsaron. 
Es que el uso de ciertas imágenes de la audiencia del 10 de noviembre de 2009, en el juzgado de María Servini de Cubría, revelan más de la complicidad de ciertos representantes de la política y de los dos diarios de mayor tirada de la Argentina, Clarín y La Nación, que lo que obviamente esos mismos medios hacen a través de sus opiniones y de sus editoriales.

Ese 10 de noviembre el ex gobernador y ex presidente Eduardo Duhalde asistió al juzgado de Cubría por la demanda contra Elisa Carrió, quien lo había acusado por su responsabilidad en el narcotráfico.
Como se puede ver en las fotos 1 y 2, Clarín y La Nación publicaron sendas fotografías donde se veían a todos los actores menos a uno, Alejandro Vecchi. El ex abogado de la familia Cabezas devino en defensor de Duhalde, quien era nada menos que el gobernador bonaerense cuando sucedió el asesinato y quien limitó su vinculación con el caso con una frase que le dijo el ex presidente Raúl Alfonsín: "Te tiraron con un muerto".

Lo llamativo de este caso es que tanto Clarín como La Nación publicaron sendas fotos de esa audiencia donde no se ve a Vecchi. Las eligieron pese a que estaban suscriptos a los servicios de la agencia de noticias Télam y tenían en su poder otras imágenes mucho mejores que les envió la agencia. En ellas se veía claramente a Vecchi detrás de Chiche y del propio Duhalde (fotos 3 y 4), las cuales eran indudablemente mucho más valiosas periodísticamente que las que no mostraban esa presencia.
También es llamativo que Carrió, quien abrió las peores sospechas sobre la actitud mafiosa de Duhalde, no haya advertido ni denunciado ni utilizado para su argumentación que allí mismo estaba presente una prueba viviente de cómo el defensor de una víctima puede convertirse o ser convertido en nada menos que el defensor de un presunto victimario o al menos de un perjudicado directo por la investigación sobre esa muerte. Y es que según la Justicia, en el asesinato de Cabezas participaron policías bonaerenses cuando justamente Duhalde era el gobernador. También fue condenado un miembro de la seguridad de Yabrán, Gregorio Ríos mientras que la pista de otros ex represores que trabajaban para el "cartero" dentro de Brides -Brigadas de la Esma-, nunca se terminó de investigar, pero esa es otra historia 
Volviendo a lo de Duhalde todo tiene una explicación. Y la presencia de Vecchi la requiere especialmente para comprender la verdadera magnitud del propósito del ex gobernador. 
En 2002 Duhalde, cuando era "presidente interino", indultó a Vecchi, quien, en medio de la causa Cabezas y tras haber requerido la citación de Duhalde en el juicio, fue condenado a dos años de prisión en suspenso e inhabilitado por cuatro para ejercer su profesión por haber estafado a una defendida. La resolución, que no fue anunciada en ese momento, quedó plasmada en el decreto 181/2002, firmado el 24 de enero por el propio Duhalde y por su ministro de Justicia, el ex radical (como Carrió) y ahora Pro, Jorge Vanossi. El indulto a Vecchi fue publicado un día después en el Boletín Oficial, es decir, el 25 de enero de 2002, precisa y perversamente el mismo día en el que se cumplían cinco años del asesinato del fotógrafo, y el mismo día en que Duhalde y Chiche decidieron recordarlo con una misa en la residencia presidencial de Olivos nada menos que junto a sus padres de Cabezas (foto 5).
Más allá de la cuestión cuasi mafiosa de exhibición de poder demostrada en esas decisiones, el indulto, la fecha de publicación y el pavoneo con los padres de José Luis, la pregunta clave del caso es: si Duhalde (como Carrió y tantos otros) no oculta nada sobre el asesinato de Cabezas, cuál es la circunstancia que conoce como para tener "agarrado" de algún lado a ese emblemático abogado, que se presume es quien más sabe sobre esta causa.

Nota al pie: Después de indultarlo, Duhalde contrató a Vecchi y lo hizo designar como abogado por los principales intendentes del conurbano... Vecchi, quien dice haber sido amenazado y golpeado alguna vez, ya no es una víctima... Pese a pertenecer al grupo Reporteros sin Fronteras -vaya a saber uno en condición de qué-, en 2008 Vecchi tuvo otro gesto hacia la prensa. Al reflotar la demanda de Duhalde contra Hernán López Echagüe por su libro "El Otro", donde el ex periodista de Página/12 -en exilio forzoso en Uruguay justamente por ese libro-, relata los vínculos del ex presidente con el narcotráfico y con el manejo discrecional del Fondo del Conurbano, Vecchi le propuso a Echagüe que se autoinculpara y publicara una solicitada en todos los diarios diciendo que sus fuentes le mintieron... 

viernes, 30 de enero de 2015

LA MUERTE DE NISMAN


El esclarecimiento de la muerte del fiscal Alberto Nisman puede resultar en una suerte de revolución copernicana que lleve las sospechas sobre su autoría de girar en torno a la participación iraní, siria o libanés en el atentado a la Amia a hacerlo alrededor de la pista que alguna vez se tuvo sobre EE.UU. y el propio Israel, con la ex Side como cómplice.

La muerte de Nisman no explica que su denuncia por encubrimiento contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sea cierta sino todo lo contrario. Suponer que un posible sospechoso va a autoincriminarse en un delito a sabiendas de que todos deducirán que él lo hizo es no tener en cuenta justamente esa hipótesis básica. Y por el contrario, si alguien quisiera endilgarle la autoría a otro en particular tomaría precisamente ese camino de lo “obvio o evidente” para que no hubiera dudas y engañar así a quienes no alcanzan a pensar de otra manera, que suelen ser más de los que uno se imagina. Lo que sí está claro es que esa muerte, asesinato o suicidio inducido, tuvo un certero impacto político y si alguien la pergeñó y la ejecutó lo hizo para obtener un resultado: desestabilizar al gobierno.

Es que la forma y la extraña oportunidad del presunto suicidio de Nisman confirma no solo que no fue el resultado de una lucha intestina entre los servicios locales sino más bien el producto de una trama mucho más perversa. Ese derrotero incluye el borgiano viaje del casi sentenciado hacia su destino. Una presunta ejecución sumaria a manos de un sicario bastante más preparado que cualquier criminal de uso interno puede hacer presumir que hubo una participación internacional en el asunto. La otra hipótesis, la del suicidio inducido, refiere a una fórmula alguna vez ya probada con cierto éxito en la Argentina, que bien puede ejecutarse a través de la amenaza a un familiar directo, por ejemplo a una hija, tal como aseguran que sucedió en el caso de Alfredo Yabrán, también contaminado por su cercanía con la CIA (Ver Nisman, Ecke...), y tal como se infiere del propio temor de Nisman. “Cuidá a tus hijas”, le advirtieron al fiscal, según contó el “técnico” Diego Lagomarsino, quien le "prestó" el arma fatal "para que la guardara en la guantera y defendiera a sus hijas" pese a que en ese mismo momento estaban en Europa. Como la CIA, como la ex Side,
Lagomarsino es un tema aparte. Acompañado por su abogado, Maximiliano Rusconi, el mismo que defendió al ex presidente Carlos Menem nada menos que en la causa por el contrabando de armas, Lagomarsino montó una conferencia de prensa, sin preguntas, es decir para repetir un libreto y nada más, donde entre otras cosas alcanzó a decir que Nisman le pidió el arma "por si viene algún loquito con un palo y me grita traidor (sic) hijo de puta", sin explicar obviamente por qué habrían de llamarlo "traidor". Nada quedó claro en lo de Lagomarsino, excepto sea que "actuó" mal y se le notó demasiado. Y no es poco. Es que Lagomarsino, según lo dijo y repitió el propio Grupo Clarín, es un agente (inorgánico al menos) de la ex Side y fue el nexo entre el ex jefe de la Side, desplazado por el gobierno, Antonio "Jaime" Stiuso y Nisman, una cuestión que ni el "técnico" ni su abogado se ocuparon de aclarar. Y es que si Lagomarsino trabaja para Stiuso y Stiuso trabaja para la CIA no queda mucho por aclarar. Para peor, Stiuso ahora dice que sus hijas también están amenazadas... y de hecho tiene custodia para ellas tal como pidió en Comodoro Py.   

Entonces, para decirlo más claro. Quien tuvo la capacidad de cometer un crimen de tamaña magnitud institucional, en medio de la denuncia contra la Presidenta, es el mismo que tuvo y tiene la capacidad de llevar adelante atentados semejantes como el de la Amia o el de la embajada de Israel. Y por ende es también quien tiene la capacidad de encubrirlos todos. Si resulta además que los autores del atentado a la Amia no fueron los acusados iraníes como demuestra la evidente falta de pruebas de la propia investigación de Nisman, los únicos con operatividad para hacerlo son la CIA o el Mossad, solos o juntos (ayudados como siempre y como en todo el mundo por la inteligencia local), justamente las agencias que el fiscal decía que eran las que tenían más datos sobre los atentados. De hecho, en julio de 1994 el ex presidente Carlos Menem (procesado por la causa Amia) “aceptó” la ayuda de ambas centrales de inteligencia para esclarecer el atentado y les sumó la colaboración de Stiuso (siempre se dijo que las agencias se sumaron para plantar prueba contra los iraníes, antes que para resolver nada). Ahora, frente a lo de Nisman, a días de su muerte, Estados Unidos volvió a ofrecer sus “servicios” para esclarecer el caso…

Todo indica entonces, y en eso coinciden la mayoría de los analistas, que nunca puede haber sido Nisman el objetivo en sí mismo sino en todo caso Irán y por extensión la Argentina como país líder de una región que rechaza o al menos obstaculiza los planes del neoliberalismo al imponerse democráticamente sobre sus expresiones o representaciones locales. De allí la necesidad de imponer sus planes por otra vía, o sea la no democrática, como el llamado "Golpe Blando", la fórmula ideada por Gene Sharp (Ver El Golpe Blando y Estados Unidos...) y llevada adelante por la CIA para derrocar los gobiernos que no son afines al capitalismo a ultranza en el mundo. Aquí vale atender a que el capitalismo judío es el mismo que impera tanto en Israel como en EE.UU. y por lo tanto todo lo que es funcional a los intereses de uno lo es también a los del otro. Para el experto en seguridad y diputado provincial de Nuevo Encuentro, Marcelo Sain, lo de la CIA tiene sus bemoles. Según Sain, Nisman reportaba a la CIA, pero la CIA no necesariamente responde al gobierno de EE.UU. sino que bien puede hacerlo también al sector que responde a los republicanos más conservadores (¿será por eso eso que justamente la palabra "república" suena tanto en los periodistas y políticos sospechados de trabajar para la CIA?). EE.UU. tiene hoy especial interés geopolítico en Irán no solo por el petróleo, ese oscuro objeto del deseo que guía todas las acciones del gobierno norteamericano, sino también por su desarrollo nuclear, que lo hace verdaderamente temible y más, si logra cierto acercamiento con la Argentina, líder en la región en materia nuclear, aunque siempre en su uso en forma pacífica. Pero nunca se sabe. Por eso el interés de EE.UU. en aislar a Irán y si es posible en sepultarlo bajo un manto de sospechas para, como siempre, tener la excusa de la invasión a mano para alcanzar así la apropiación de su riqueza, regla base del capitalismo.
La pista de la autoría iraní del atentado a la Amia fue promovida por EE.UU. e Israel desde un principio y Nisman ha sido el abanderado de esa causa, impulsado por Stiusso, es decir por la ex Side, la CIA y el Mossad. Según coinciden el propio juez a cargo de la causa Amia, Rodolfo Canicoba Corral, y el canciller Hector Timerman, Nisman tenía relación directa con el ex jefe de la Side, Stiusso -él lo guiaba, dicen ambos-, y mantenía un estrecho vínculo con la agencia madre, la CIA. A su vez, según detallan los cables de la embajada de EE.UU. desclasificados y publicados por Wikileaks, Nisman consultaba cada paso a realizar en la causa Amia directamente con el embajador y hasta llegó a pedirle disculpas por no haberle avisado a tiempo sobre qué iba a hacer.
Esta claro entonces que si Nisman tenía relaciones cuasi laborales con el mejor amigo argentino de la CIA y a la vez rendía cuentas a “La” embajada de cuanto hacía, ni a la ex Side ni a la CIA ni al Mossad ni a “La” embajada los debe haber sorprendido la denuncia del fiscal contra la Presidenta ni nada de lo que vino después, incluida su propia muerte.
Tanto no los debe haber sorprendido que son ellos los principales sospechosos de haberle ordenado a Nisman que suspendiera el viaje que estaba haciendo por Europa y haber dejado a su hija de 15 años en un aeropuerto.  De cualquier forma eso tampoco explica la urgencia del regreso, pero sí lo explica un plan más amplio, más parecido a un complot o conspiración, por feo que suene, y donde hubiera otros actores de mayor peso involucrados. "Pensé que no iba a ser ahora", dijo Nisman en un mensaje de texto enviado a sus amigos para contarles de su denuncia. Es más, el propio fiscal le adelantó su destino a una periodista del Grupo Clarín, asidua visitante de “La” embajada, Natasha Niebieskikwiat. "Yo puedo salir muerto de esto", le dijo, según destacó el diario The New York Times. Extrañamente, Nisman eligió esas mismas y exactas palabras, para decírselas también a la “experta” en la causa Amia y ex abogada de la Daia, Marta Nercellas, según se lo aseguró la letrada a la propia Niebieskikwiat. O Nisman tenía poca inventiva o se trató de un discurso preparado por él o por sus interlocutoras... 
Otro que habló del miedo a morir fue el periodista Damián Pachter del Buenos Aires Herald, quien fue el primero en informar de la muerte de Nisman. Seis días después de dar la “primicia”, Pachter partió rumbo a Montevideo, con fecha de regreso para el 2 de febrero, pero apareció en Israel. Fopea, el foro de periodismo que recibe subsidios del Congreso de EE.UU. a través de la NED (The National Endowment for Democracy, algo así como la cara social de la CIA) y de la Fundación Roberto Noble del Grupo Clarín, pidió a “las autoridades correspondientes” la máxima atención a la seguridad de los periodistas en estos momentos”.     

 
Pachter, según se ocupó de informar el diario La Nación, es un especialista en el caso Amia y escribe para el diario israelí Haaretz donde ahora explicó todo su derrotero Obviamente habla hebreo a la perfección y estuvo tres años trabajando en el ejército israelí. Fue el único periodista del país que supo de la muerte de Nisman y dijo que la fuente que le pasó esa información es la misma que le pasaba datos sobre la causa del atentado a la Amia. “Ahora me van a acusar de ser del Mossad”, advirtió. Y... sí.
No es casual que la noticia de Nisman haya llegado a los diarios del mundo. La red de medios y sobre todo periodistas vinculados o que trabajan para “Las” embajadas, o la CIA para decirlo de una forma más sencilla, es tal que es capaz de garantizar casi cualquier operación de prensa necesaria para manipular la información tal como lo reconoció, casualmente, el titular de la CIA, John Brennan, a principios de diciembre pasado ante el mismísimo Congreso de EE.UU.. Como no es casual que el periodista de uno de los principales diarios alemanes Udo Ulfkotte haya denunciado que como muchos otros de su país fue sobornado por la CIA, que Fopea no haya dicho ni una letra al respecto y que justamente se haya expandido rápidamente en Alemania la noticia de la muerte de Nisman.
Tampoco es casual que una vez ocurrida la muerte de Nisman, dos de los principales voceros de la oposición y los más cercanos a “La” embajada, Mauricio Macri y Patricia Bullrich -junto con Elisa Carrió y Laura Alonso- (patrocinados todos por "democráticas" fundaciones de lobbistas y del Congreso de EE.UU., como la Ned y la Usaid, United States Agency for International Development), hayan sido los primeros en salir a pedir explicaciones al gobierno y lo hayan hecho justamente frente a los medios. Por caso, Bullrich, asidua disertante junto a Carrió ante los antichavistas en Caracas, debería explicar ahora por qué estaba frente las cámaras de TV al rato de ocurrida la muerte del fiscal. Y no es casual, en especial, que lo haya hecho señalando al gobierno como el presunto autor de un crimen, tal como lo hicieron luego en fila cada uno de los representantes de la oposición, con el candidato del establishment a la cabeza, como si se tratara de algo previsto…
Quien quiera pensar que la CIA, el Mossad, la ex Side, ciertos destacados políticos opositores, los dos diarios más grandes del país y parte de la prensa extranjera, periodistas que trabajan para “La” embajada y ex abogados de la Daia, confluyeron "por casualidad" en un mismo pensar y accionar, puede hacerlo, pero debe pensar también por qué sucedió así. 
Plantear desde los medios la hipótesis de un homicidio a manos del gobierno, pese a lo burdo de la maniobra, fue suficiente como para que con el maximizado apoyo político y de la redes sociales -en horas, se crearon cientos de usuarios falsos en Twitter convocando a una marcha contra el gobierno- se lograra llamar a manifestarse a cierta parte de la población que no se detuvo ni por un instante a pensar que nadie mata de manera tan obvia. Pero bien se sabe, la masa repite, no deduce. Es que la adscripción al fascismo clasista de La Nación o al populismo idiotizante de Clarín o a la “coreografía totalizadora” de cualquiera de los medios repetidores de esas usinas también tiene una explicación: de Copérnico para acá todos sabemos que la tierra gira alrededor del sol, sin embargo los diarios insisten en decirnos cada día a qué hora "sale" o a qué hora "se pone" el bendito sol y no por eso muchos logran darse cuenta de que se trata de una burda mentira.

N de la R: Natasha Niebieskikwiat, además de ser de la máxima confianza del secretario de redacción de Clarín, Ricardo Kirschbaum, es muy rápida para los mandados de su jefe o de la "compañía" (lo que es casi lo mismo). En la víspera de la "marcha del silencio", a un mes de la muerte de Nisman, la dispuesta escriba obtuvo y publicó el testimonio de una testigo, Natalia Fernández, quien dijo haber visto una serie de cosas en el procedimiento realizado en el departamento donde murió Nisman, de las que luego se desdijo, casi una por una, cuando fue citada dos días después por la fiscal Fein para que ratificara o no sus dichos. La testigo no se presentó en el diario sino que fue buscada por Natasha como lo admite la propia periodista http://m.diarioregistrado.com/mobile/politica/112948-natalia--la-testigo--pidio-que-cuiden-su-identidad--pero-clarin-hizo-todo-lo-contrario.html