Si una imagen vale más que mil palabras, ¿cuánto valen cuatro?
La frase, aunque remanida, viene muy a propósito de una operación de prensa producida en torno al asesinato del reportero gráfico Jose Luis Cabezas, lo que demuestra que el caso no está cerrado o que al menos se mantiene un silencio cómplice que no termina de ser claro. Es que las imágenes, justamente, de la audiencia del pasado 10 de noviembre de 2009, en el juzgado de la jueza María Servini de Cubría, revelan más de los dos diarios de mayor tirada de la Argentina, Clarín y La Nación, que lo que ellos mismos hacen a través de sus noticias y de sus editoriales.
Ese 10 de noviembre el ex presidente Eduardo Duhalde asistió al juzgado por la demanda contra Elisa Carrió quien lo había acusado por su responsabilidad en el narcotráfico.
Como se puede ver, Clarín y La Nación (fotos 1 y 2) publicaron sendas
Lo llamativo del caso es que tanto Clarín como La Nación están suscriptos a los servicios de la agencia de noticias Télam y por lo tanto tenían en su poder otras imágenes del juicio que envió la agencia donde se veía claramente a Vecchi detrás de Chiche y del propio Duhalde (foto 3 y 4),
Es que todo tiene una explicación. Duhalde indultó a Vecchi, quien había sido condenado a dos años de prisión en suspenso e inhabilitado por cuatro para ejercer su profesión por haber estafado a una defendida.
La resolución, que no fue anunciada en ese momento, quedó plasmada en el decreto 181/2002, firmado el 24 de enero por el propio Duhalde y por su ministro de Justicia, el ex radical (como Carrió) y ahora Pro, Jorge Vanossi.
El indulto a Vecchi fue publicado un día después en el Boletín Oficial, es decir, el 25 de enero de 2002, precisa y
perversamente el mismo día en el que se cumplían cinco años del asesinato del fotógrafo, y el mismo día en que Duhalde y Chiche decidieron recordarlo con una misa en la residencia presidencial de Olivos nada menos que junto a los padres de José Luis Cabezas (foto 5). Más allá de la cuestión cuasi mafiosa de exhibición de poder demostrada por el entonces presidente al pavonearse con Vechhi y con los padres de Cabezas, la pregunta clave del caso es: si Duhalde no tuvo nada que ver con el asesinato de José Luis Cabezas ¿por qué se ocupó de que Vecchi trabajara para él? El mismo Vechi seguramente tiene la respuesta, aunque tal vez tema darla... O tal vez, cabría decir simplemente, como suelen decir los abogados, aquello de que a confesión de partes, relevo de pruebas...
Nota al pie: Después de indultarlo, Duhalde contrató a Vecchi y lo hizo designar como abogado por los principales intendentes del conurbano... Vecchi, quien dice haber sido amenazado y golpeado alguna vez, no es una víctima... Pese a pertenecer al grupo Reporteros sin Fronteras -vaya a saber uno en condición de qué-, en 2008 Vecchi tuvo otro gesto hacia la prensa. Al reflotar la demanda de Duhalde contra Hernán López Echagüe por su libro "El Otro", donde el ex periodista de Página/12 -en exilio forzoso en Uruguay justamente por ese libro-, relata los vínculos del ex presidente con el narcotráfico y con el manejo discrecional del Fondo del Conurbano, Vecchi le propuso a Echagüe que se autoinculpara y publicara una solicitada en todos los diarios diciendo que sus fuentes le mintieron. Todo un dato que confirma cuál puede haber llegado a ser su compromiso con la causa Cabezas.